Ford se ha consolidado como el nuevo referente de calidad para vehículos nuevos en el mercado automotriz en Estados Unidos, posicionándose como la marca de volumen líder en el prestigiado Estudio de Calidad Inicial (IQS, por sus siglas en inglés) de J.D. Power 2026 EE. UU, un logro que representa la culminación de 16 años de esfuerzo y evolución constante.

La compañía superó a los líderes tradicionales de volumen de la industria en dicho estudio, ascendiendo desde la posición número 15 en 2023 hasta el primer lugar entre las marcas de volumen en la encuesta anual realizada a compradores de vehículos nuevos.

“Es un día de orgullo para todos en Ford y el resultado de años de trabajo intenso en toda la compañía”, expresó Jim Farley, presidente y CEO de Ford. “Muchos dudaban que una empresa estadounidense con una enorme fuerza laboral en este país pudiera competir con los mejores del mundo en calidad, y mucho menos alcanzar la primera posición. Pero mantuvimos el enfoque y trabajamos juntos todos los días para cumplir a nuestros clientes”. 

Por su parte, Thomas King, presidente de Soluciones para Fabricantes de Equipos Originales (OEM) en J.D. Power, destacó que Ford no solo obtuvo “la clasificación más alta entre las marcas de volumen “, sino que además “modelos como Ford F-150, Ford Mustang y Ford Super Duty se posicionaron como los mejores en sus respectivos segmentos”. Este hito marca el segundo año consecutivo en el que estos tres icónicos vehículos de la marca se coronan en sus categorías.

Ford Escape, Ford Explorer, Ford Expedition y Ford Maverick también se posicionaron entre los tres primeros lugares en sus respectivos segmentos. Esto significa que siete de los diez modelos evaluados de Ford se ubicaron dentro de los tres primeros puestos de sus categorías, el porcentaje más alto entre todos los fabricantes de automóviles.

A nivel corporativo, Ford se posiciona en el segundo lugar general entre los grupos automotrices y el tercer lugar entre todas las marcas. La compañía redujo en 41 el número de problemas por cada 100 vehículos respecto al año anterior, lo que representa el mayor avance interanual entre todas las marcas de volumen. Este impulso también benefició a Lincoln, la marca de lujo del grupo, que escaló de la octava a la sexta posición entre las firmas premium.

Ford mostró mejoras en casi todas las categorías de vehículos evaluadas por J.D. Power. Impulsada por optimizaciones en el software, la calidad del sistema de infoentretenimiento dio el mayor salto tecnológico, con un desempeño 11 puntos superior al promedio de la industria, mientras que la confiabilidad del tren motriz también registró un avance significativo.

Alcanzar niveles de calidad líderes en la industria es el resultado de un intenso esfuerzo de varios años. Así es como Ford pasó metódicamente de ser un competidor más en materia de calidad a convertirse en líder.

Una colaboración más estrecha

Para comprender la relevancia de este hito, es necesario volver al inicio de la década. Las disrupciones causadas por la pandemia y una cultura laboral en rápida evolución transformaron la forma en que la industria diseña y fabrica vehículos.

A medida que los equipos se adaptaban al trabajo remoto y las plantas de ensamble ajustaban sus protocolos, la necesidad de una colaboración plenamente integrada se volvió fundamental. Al mismo tiempo, los vehículos evolucionaban hacia máquinas cada vez más complejas e impulsadas por software, por lo que Ford reconoció que los procesos tradicionales debían cambiar.

Ante este panorama, la compañía decidió actuar. En 2023, creó un sistema industrial unificado que integró a los equipos de Ingeniería de Vehículos, Manufactura, Cadena de Suministro y Calidad, trabajando de manera conjunta bajo una sola organización liderada por el director de operaciones, Kumar Galhotra.

El siguiente paso se concretó este año, cuando dicho sistema evolucionó hacia la nueva organización integral de Creación e Industrialización de Productos de Ford, integrando a los equipos globales de desarrollo digital, diseño e industria.

“Reunir a estas áreas nos permite analizar todo el ecosistema de un vehículo, desde las complejidades del desarrollo de software hasta el nivel más profundo de la cadena de suministro y las operaciones en planta, como un flujo continuo y colaborativo, detalló Galhotra. “Alineamos a toda la empresa bajo una visión clara: la calidad es primero. Esto implica incorporar procesos rigurosos en nuestra forma de trabajar, fomentar una cultura de resolución constante de problemas y reconocer a nuestros equipos cuando evitan que un inconveniente llegue a manos de los clientes “.

Creando sólidos sistemas de seguridad en ingeniería

Alcanzar niveles de calidad líderes en la industria requirió una importante renovación del talento. Durante los últimos años, Ford renovó aproximadamente a dos tercios de los líderes senior de su sistema industrial en las áreas de ingeniería, cadena de suministro y manufactura.

Dentro del área de Ingeniería de Vehículos, los líderes identificaron la oportunidad de incorporar, desde las primeras etapas del diseño, conocimientos profundos y altamente especializados. Para ello, Ford contrató a cerca de 300 ingenieros experimentados, quienes aportan el conocimiento adquirido a lo largo de décadas de experiencia en diseño. Liberados de las exigencias de los programas diarios de producción, estos ingenieros ahora actúan como auditores internos, realizando revisiones de diseño obligatorias cada semana para identificar y eliminar posibles fallas antes de que los planos lleguen a la línea de producción. 

Integrando y reduciendo riesgos en la cadena de suministro

Este rigor de ingeniería inicial se complementó con un cambio cultural en la gestión de la red de proveedores. En un inicio, esto se tradujo en iniciativas bajo el enfoque “ir, identificar y resolver”. Los equipos de Ford acudieron directamente a las plantas de los proveedores para atender riesgos junto con sus contrapartes.

“Es fácil celebrar a quienes resuelven problemas”, señaló Liz Door, directora global de Cadena de Suministro de Ford. “Lo que realmente queremos celebrar es la ausencia de defectos”.

Actualmente, Ford integra a los proveedores desde etapas más tempranas en el proceso de desarrollo para realizar validaciones de diseño que aseguren el rendimiento a largo plazo, un esfuerzo que ha permitido reducir en un 30 % los problemas de lanzamiento con respecto al año anterior.

Empoderando a los colaboradores en la planta

En el área de Manufactura, el enfoque se centró en evaluar las mejores prácticas globales y trazar planes de acción estratégicos para cerrar brechas de calidad. Los datos sobre el progreso se estandarizan y se comparten en cada planta para que los equipos monitoreen las tendencias en tiempo real.

Frecuentemente, las mejores ideas provienen de las personas que están más cerca del trabajo diario.

“Los líderes pasan ahora mucho más tiempo en el piso de producción. El objetivo es apoyar y colaborar con nuestros operadores, aprendiendo de su experiencia diaria “, afirmó Bryce Currie, director de manufactura de Ford. “Estamos recibiendo un promedio de más de ocho propuestas de mejora por proyecto por parte de los colaboradores, y estamos invirtiendo para respaldarlos, por ejemplo, mediante la implementación de sistemas de visión con Inteligencia Artificial para identificar anomalías “.

Currie desafía a cada planta a mantener un nivel de limpieza tan impecable que "se pueda comer en el suelo", bajo la premisa de que todo colaborador merece trabajar en un entorno limpio y ordenado. Cuando los estándares son altos, cualquier anomalía salta a la vista de inmediato. Cuando una planta alcanza este nivel de excelencia, Currie cumple su promesa compartiendo galletas de chispas de chocolate o pretzels.

Cerrando la brecha de software

Finalmente, ante la creciente digitalización de los vehículos, Ford reestructuró por completo su sistema de control de calidad de software para garantizar que la tecnología digital sea tan confiable como los componentes mecánicos. Hoy en día, antes de que un código se instale en un vehículo, es sometido a rigurosas pruebas mediante cientos de miles de escenarios automatizados diseñados para simular el uso impredecible del mundo real. Debido a esto, Ford detecta y corrige fallas de software en fases muy tempranas del desarrollo, ofreciendo una experiencia mucho más fluida a los usuarios.

Perfeccionando el presente y mirando hacia el futuro

Aunque estos logros demuestran que Ford avanza por el camino correcto, la compañía mantiene la mirada firme en el futuro.

“¿Estamos orgullosos? Sin duda. ¿Satisfechos? Ni cerca”, afirmó Galhotra. “Este es un hito, no una meta final. Hoy celebraremos este momento, pero mañana volveremos al trabajo: persiguiendo la perfección, impulsando la mejora continua y mejorando cada día”.


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